Llevábamos años esperando a que la EMT de Madrid se dignara a colocar avisos de tiempo de espera de los autobuses… y resulta que nos encontramos con esto.
No hace falta ser un genio de la comunicación para darse cuenta de que dibujitos como estos sólo generan confusión y ensucian el mensaje. Pero es que además no pueden ser más horteras. Como el resto de este Madrid de chulapos que nos están dejando, por otro lado.
Esta mañana tenía cita en el médico, a causa de un esguince que obliga a cojear. En la puerta del ambulatorio (Reina Victoria con Pablo Iglesias, en Madrid) he asistido a esta sucesión de escenas:
-Un coche a toda velocidad se topa con un semáforo en rojo. Frena. Los neumáticos chirrían y el coche se desliza sobre sus ruedas inmóviles, que acaban echando humo antes de parar justo en la línea de cruce.
-Un agente de movilidad motorizado observa la escena, meneando negativamente la cabeza.
-Mientras cruzo y delante mío, el mismo agente se salta el semáforo en rojo, entre dos peatones.
-Como estoy cojo, no me da tiempo a cruzar y el semáforo se cierra cuando me quedan tres metros. El coche que estaba esperando en ese carril pita y avanza hacia mí. Le hago un gesto con la mano. No sólo me contesta violentamente, sino que hace amago de ir a atropellarme (lo juro, a un cojo).
Conclusión:
El coche ha pasado rozándome, pero me ha dado tiempo a darle un fuerte golpe en la ventanilla. Sólo mi cojera ha impedido que me tomara la justicia con mi propia mano. Es evidente que los semáforos de Reina Victoria me hubieran dado tiempo a alcanzarlo corriendo. No sé qué hubiera pasado, pero tengo curiosidad en saber si me hubiera convertido en el vengador justiciero. De ser así, se lo hubiera dedicado a todos los ancianos y discapacitados que viven en este locura de ciudad.
La ciudad de Los Ángeles acaba de inaugurar diez pasos de peatones en diagonal, esos cruces (creo que típicamente japoneses) en los que se para el tráfico y los viandantes pueden cruzar a sus anchas de un lado a otro de la calle. Como no he podido incrustar el vídeo de Streetfilms, dejo esta foto nipona.
Creo que España no hay ninguna ciudad que tenga uno de estos cruces… ¿alguien conoce alguno autóctono?
Los viandantes de Quito, peatones y peatonas, también están cansados del predominio del coche. Por eso se han agrupado en el colectivo Quito Para Todos. Trabajan tanto que hasta les ha salido un superhéroe, el Capitán Zapato. Este vídeo, aunque dura 10 minutos, es el mejor resumen de su actividad. Lo mejor, la frase final:
Solamente los zapatos van a salvar al mundo de la contaminación
Viendo las actividades de la ciudad ecuatoriana uno no acaba de entender lo que pasa en Madrid, donde los peatones nos mantenemos callados y el ayuntamiento avanza hacia una movilidad cada día más tercermundista.