El semáforo de enfrente del Rufino incumple los tiempos de paso.
Desde el Apa del cole, hemos denunciado que este disco sólo tiene un periodo de paso de 16 segundos en verde permanente. De acuerdo a la normativa de la Comunidad de Madrid, tendría que aumentar ese tiempo hasta los 34 segundos.
Curiosamente, el Ayuntamiento de Madrid ha incluido a este colegio entre los participantes en el programa “Madrid a pie, Camino seguro al cole”, que pretende conseguir que los más pequeños vayan solos a la escuela.
Esta es una parte del texto que vamos a mandar al ayuntamiento:
Este semáforo cambia sus intervalos de paso a lo largo del día. Sin embargo, hemos comprobado (y adjuntamos grabación realizada el 21 de enero de 2009, a las 8:57 horas) que por las mañanas el semáforo tiene los siguientes intervalos de paso:
-Luz verde fija para el peatón
16”
-Luz verde parpadeante para el peatón
5”
-Luz roja para el peatón
1′ 20”
Dicho cruce tiene una longitud de 14 metros. A una velocidad de desplazamiento de 50 cm/s, tal y como establece la normativa de la Comunidad de Madrid (Reglamento Técnico de Desarrollo en Materia de Promoción de la Accesibilidad y Supresión de Barreras Arquitectónicas, aprobado por Decreto 13/2007 de 13 de marzo, vid Anexo de Normas Técnicas, Norma 2, 1.2, i), el intervalo de paso para los peatones tendría que elevarse hasta los 26 segundos, a los que habría que sumar 3 segundos de “tiempo muerto para la percepción del momento de paso” así como otros 3 segundos de “tiempo de holgura” (normativa anteriormente citada).
Exigimos, por lo tanto, que el tiempo de los intervalos de paso para los peatones en dicho cruce se eleve al menos hasta los 34 segundos.
Acabo de leer en el New York Times que, como todos pensábamos, el día de Año Nuevo es casi, casi en el que más accidentes de tráfico mortales se producen. Es el cuarto peor, después respectivamente del 4 de julio (Día de la Independencia), el 3 de julio y el 23 de diciembre.
Para los peatones, sin embargo, Año Nuevo sí es el peor día: sólo en Estados Unidos, y de acuerdo a los datos del periodo comprendido entre los años 1986 y 2002, murieron 410 personas atropelladas.
La noticia del NYT se basa en un estudio [ver pdf] del Insurance Institute of Highway Safety estadounidense, que también menciona que la mitad de los conductores mortalmente accidentados había bebido. Lo curioso del asunto es que los investigadores norteamericanos también analizaron el índice de alcoholismo de los peatones atropellados. El 58% de ellos superaba la tasa.
Y de aquí surge el problema del estudio: no menciona si estos peatones borrachos tuvieron, o no, alguna responsabilidad del accidente. Vamos, que miden tu alcohol en sangre y te ponen la etiqueta de “borracho muerto” independientemente de si fuiste atropellado cruzando de forma peligrosa o de si lo fuiste paseando por la acera.
Un caso más de la culpabilización de los viandante, algo de lo que ya hemos hablado aquí a causa de un estudio del RACC. Por si las moscas, aquí tenéis mi conclusión: cuando uno ha bebido, el mejor método de transporte es la pata… ¡siempre y cuando no haya un conductor borracho por las proximidades!
Esta vez son cuatro los coches que se saltan este semáforo: cruce de José Abascal con el final de Álvarez de Castro. A la izquierda de las imágenes, el colegio Rufino Blanco, un centro integrado en el proyecto “Madrid a Pie, Camino Seguro al Cole” del Ayuntamiento de Madrid.